En estos tiempos que corren, las cosas y detalles son como muy diferentes de antaño. Es que ahora ya no disponemos de dientes, no, en estos momentos tenemos piños. La salsa no es un componente a tener en cuenta en dieta culinaria, si no que se baila, en tanto que el merengue ha dejado de ser un elemento de repostería, pasando a otro ejercicio más de mover el esqueleto. La vasca no es una señora o muchacha del norte cantábrico, si no la peña, ese grupo de gente que se añade a la movida de lo que sea. Y a saber que más detalles tendremos que aprender, los cuales ignoramos, para añadir a la real academia. Si el rap, el jip jok, o el break dan, con otros, se manifiestan como bailes del momento, que hasta algunas folclóricas se han atrevido con ellos para admiración de muchos. Solo nos queda que todo esto es un autentico progreso en lo cotidiano del asunto. Aun que en lo de leer se manifiestan menos que antes. Hoy es como más fácil engancharse a un realiti, que sostener en las manos las pesadas hojas de un libro. Ahora sí, esos campos los cultivan destacadas obras llamadas Bell Selles que se divulgan a todo trapo, como debe de ser, aun que sea necesario engullirse un tocho de páginas, que son retiradas de las librerías con un hambre desmedida. Debemos de admitir que el buen paño en el arca no se vende, tan solo se enmohece. Por ello unos cuantos decidirán a lo que se debe o no el hacerse adictos a ello. El resto, por mucha calidad que tenga, si no sale en el cuadrante hogareño, de nada servirá el empeño, ya que no existe. Pero hoy día vende mocho eso de rajar de lo ajeno, y si es necesario hasta de si mismos. Poner a caer del burro a cualquiera, crea su morbo y entretiene mucho a la susodicha vasca. Pero que ha sido de las folclóricas, de los payasos, humoristas, cantantes, magos, y los trapecistas que ya no tiene espacio en la tele. Los periodistas en serio ya no tienen cabida, en estos tiempos tan solo se demanda de lo corriente, que algunos sentirán hasta verdadera vergüenza de tener que dedicarse a ese que tanto vende, el critiqueo.
Por ello no cabe otra que lo de cortarle el traje a quien toque. Y cuando no queda de quien, se lo cortan para ellos mismos, teniendo que pasar de todo, pero si con ello se crece en audiencia, vendita sea esa ciencia del entretenimiento. Y que hay que ganarse la vida de alguna manera.
Vendita sea esa ciencia
Que da de comer al hambriento,
El caso es crear audiencia
Para mantenerse dentro.