Estos Tiempos
En estos tiempos que corren, las cosas y detalles son como muy diferentes de antaño. Es que ahora ya no disponemos de dientes, no, en estos momentos tenemos piños. La salsa no es un componente a tener en cuenta en nuestra dieta culinaria, si no que se baila, en tanta que el merengue ha dejado de ser un elemento de repostería, pasando a otro ejercicio más de mover el esqueleto. La vasca no es una señora o muchacha del norte cantábrico, si no la peña, ese grupo de gente que se añade a la movida de lo que sea. Y a saber que más detalles tendremos que aprender para añadir a la real academia. Si el rap, el jip jok, o el break dan, con otros, se manifiestan como bailes del tembleque, que hasta algunas folclóricas se han atrevido con ellos para admiración de muchos. Solo nos queda que todo esto es un autentico progreso en lo cotidiano del asunto. Aun que en lo de leer se manifiestan menos que antes. Hoy es como más fácil engancharse a un realiti, que sostener en las manos las pesadas hojas de un libro. Ahora sí, esos campos los cultivan destacadas obras llamadas Bell Selles que se divulgan a todo trapo, como debe de ser, aun que sea necesario engullirse ese tocho de páginas, que son retiradas de las librerías con un hambre desmedida. Debemos de admitir que el buen paño en el arca no se vende, tan solo se enmohece. Por ello unos cuantos decidirán a lo que se debe o no el hacerse adictos a ello. El resto, por mucha calidad que tenga, si no sale en el cuadrante hogareño, de nada servirá el empeño, ya que no existe.




